Una balanza de precisión puede permitirle conocer una masa con precisión al miligramo. Sin embargo, ¡aún es necesario saber cómo calcular su precisión! Existe lo que se llama la incertidumbre de pesaje. Enfoque en este fenómeno muy complejo que puede inducirle a error.
Usar una balanza de precisión en la cocina o en el laboratorio no requiere los mismos criterios. Por eso es importante elegir el modelo adecuado para evitar errores.
Existen además dos tipos de balanzas de precisión clasificadas en dos categorías: la clase I y la clase II.
En el primer grupo, se encuentran las balanzas de precisión puntuales, equipadas con puertas de vidrio o plástico para estabilizar la bandeja y evitar que elementos externos interfieran con la pesada. En la segunda clase, se agrupan más bien las balanzas de precisión clásicas, conocidas por la rapidez de sus resultados y su fiabilidad. Se trata de balanzas de precisión diseñadas para reducir la incertidumbre.
Cuando se pesa una masa, se obtiene su peso. La incertidumbre de la pesada es el margen de error razonable que incluye el valor exacto de dicha medida. También puede tratarse simplemente del rango en el que se encuentra el peso de su producto, especialmente si su balanza redondea al cuarto dígito, por ejemplo.
En los laboratorios donde la actividad es muy minuciosa, existen lo que se llaman tolerancias. Estas se establecen para tener en cuenta la incertidumbre. Siempre que la incertidumbre se encuentre dentro de las tolerancias fijadas, entonces sigue siendo aceptable.¡Atención, no hay que confundir incertidumbre y desviación estándar! Esta última es más bien la diferencia entre los valores obtenidos y los valores reales, mientras que la incertidumbre puede asimilarse más bien a la proximidad de dichos valores con la conocida fórmula «menor que» y «mayor que».
En los laboratorios, la balanza debe estar nivelada sobre una superficie plana para funcionar de la mejor manera. Las puertas de la balanza de precisión de laboratorio deben estar siempre cerradas antes y después de pesar para evitar errores, ya que una simple corriente de aire puede alterar el resultado. ¡Por supuesto, se requiere una calibración periódica!
No hay un cálculo científico propiamente dicho para encontrar la incertidumbre de pesaje de una balanza de precisión. Esta dependerá de varios criterios, como la calibración, la legibilidad, la densidad, la masa de referencia, el resultado obtenido, el error y muchos otros factores más.
Posteriormente, el resultado obtenido deberá combinarse en ecuaciones en las que se deberán incluir otros factores. En otras palabras, como habrán comprendido, se trata de una tarea extremadamente especializada, confiada a los laboratorios de calibración. Por otra parte, según el uso que le den a su balanza de precisión, ¡el porcentaje de incertidumbre podría variar!