Desde el 20 de mayo de 2020, la venta de cigarrillos y tabaco de liar aromatizados con mentol está prohibida en Francia, conforme a una directiva europea que busca reducir el atractivo del tabaco, especialmente entre los jóvenes. Esta medida forma parte de un enfoque global de lucha contra el tabaquismo al limitar los productos que podrían facilitar la iniciación al cigarrillo.
Los cigarrillos mentolados han sido durante mucho tiempo percibidos como más atractivos que los cigarrillos clásicos, en gran parte gracias a su sabor refrescante y a su efecto anestésico en la garganta.
El mentol atenúa la irritación provocada por el humo, lo que da una sensación de suavidad engañosa al inhalar. Esta particularidad hace que el cigarrillo mentolado sea especialmente apreciado por los nuevos fumadores, ya que enmascara los efectos desagradables del tabaco.
Varios estudios han demostrado que este sabor facilita la iniciación al tabaquismo, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes. También puede aumentar la dependencia al hacer que el abandono sea más difícil, ya que los fumadores tienden a asociar el sabor a mentol con una experiencia más agradable y menos agresiva para las vías respiratorias.
Es precisamente por estas razones que el cigarrillo mentolado ha sido objetivo de las autoridades sanitarias francesas y europeas en su estrategia de lucha contra el tabaco.
Ante esta prohibición, los fumadores de cigarrillos mentolados pueden recurrir a varias opciones:
Estas alternativas permiten a los antiguos consumidores de cigarrillo mentolado recuperar una sensación familiar mientras cumplen con las nuevas regulaciones vigentes en Francia.
La prohibición de los cigarrillos mentolados tiene como objetivo proteger la salud pública mediante la reducción del atractivo del tabaco. Aunque esta medida pueda representar un desafío para los fumadores acostumbrados a estos productos, también ofrece una oportunidad para reflexionar sobre un proceso de abandono del tabaco.