Ir al contenido
Actualidad

Hace 10 años, aún se permitía fumar en los restaurantes

Hace 10 años, aún se permitía fumar en los restaurantes

Desde el 2 de enero de 2008, la legislación francesa prohíbe a los fumadores encender un cigarrillo en un restaurante y en cualquier otro lugar público. Antes, cualquiera podía entrar, pedir su plato y fumar después de la comida. Una cosa que hoy parece totalmente absurda. He aquí cómo han evolucionado los hábitos de los fumadores en el restaurante, en solo diez años.

Antes de 2008: encender el cigarrillo en el restaurante estaba autorizado

Es viernes por la noche, tiene una cita con amigos en un bar de tapas en una gran avenida del centro. Entre una brocheta de pollo y unas patatas bravas, enciende un cigarrillo dentro del propio establecimiento. La velada transcurre así, entre efluvios de tabaco quemado, el vasito que desinhibe y las tapas que llenan el estómago. Tales eran las costumbres para pasar una velada entre amigos, colegas o incluso futuros colaboradores.

Luego aparecieron las « zonas de fumadores », que permitían a los no fumadores disfrutar de un espacio más « sano », sin estar directamente sometidos a los olores del humo. Esta distinción entre fumadores y no fumadores provocó algunos trastornos en la vida de la gente, pero también en la de los restauradores.

Desde 2008, todo cambió: fumar en un restaurante quedó totalmente proscrito

El decreto del 15 de noviembre de 2006 propuso la puesta en marcha de una prohibición total de fumar en los lugares públicos, que concernía también a los restaurantes. Hicieron falta 2 años para que los establecimientos afectados pusieran en marcha diversas soluciones.

Mientras unos optaron por espacios de fumadores cerrados, otros preferieron prohibir de plano el uso del cigarrillo en su establecimiento. Desde entonces, los contratos se firman sin humo, las comidas terminan con un postre o un café y las veladas entre amigos se ritman con las fotos enviadas a las redes sociales.

¿Cuáles han sido las repercusiones?

El tabaquismo pasivo es desde entonces un lejano recuerdo. Los no fumadores pueden disfrutar de una comida en familia sin acumular el humo del cigarrillo en los pulmones. Por último, si se registró un descenso de afluencia en febrero de 2008, este desapareció rápidamente, dejando paso a un fuerte aumento después. ¡La restauración no se ha portado nunca tan bien como desde esta prohibición de fumar!

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

También le puede interesar