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Cigarrillo al volante: ¿hacia una prohibición en Francia?

Cigarrillo al volante: ¿hacia una prohibición en Francia?

¿Podría quedar pronto prohibido de forma sistemática fumar un cigarrillo mientras se conduce en Francia? Una proposición de ley presentada en la Asamblea Nacional pretende modificar la normativa actual prohibiendo directamente el cigarrillo al conductor de un vehículo.

Impulsado por la diputada de Saône-et-Loire Josiane Corneloup, el texto pone de relieve, en particular, tres cuestiones: la seguridad vial, la prevención de los incendios provocados por las colillas arrojadas desde los vehículos y, de forma más amplia, la salud pública.

¿Qué dice actualmente la ley sobre el cigarrillo en el coche?

Al contrario de una idea a veces extendida, fumar al volante no está hoy sistemáticamente prohibido en Francia. Un conductor puede fumar en su vehículo cuando todos los ocupantes son mayores de edad.

Existen, no obstante, dos límites importantes.

En primer lugar, está prohibido fumar en un coche cuando hay a bordo un menor de 18 años. Esta regla afecta a todos los ocupantes del vehículo, no solo al conductor.

En segundo lugar, el Código de circulación obliga al conductor a estar constantemente en condiciones de efectuar con facilidad y sin demora todas las maniobras necesarias para conducir. Un cigarrillo en la mano puede, por tanto, acarrear una multa si las fuerzas del orden consideran que estorba la conducción.

La proposición de ley busca precisamente superar esta valoración caso por caso, instaurando una prohibición más clara para el conductor.

Una proposición de ley para prohibir fumar al volante

La proposición de ley n.º 3150, presentada el 15 de septiembre de 2026 en la Asamblea Nacional, pretende prohibir de forma explícita que el conductor fume cuando está al volante.

El objetivo es crear una regla simple: el conductor ya no podría encender ni fumar un cigarrillo mientras conduce, aunque vaya solo en el vehículo o acompañado únicamente de adultos.

El texto no prevé, en cambio, una prohibición general de fumar para todos los pasajeros mayores de edad. La idea que defiende es centrarse en primer lugar en la persona que conduce, cuya atención debe seguir puesta en la carretera.

La distracción al volante, en el centro de los argumentos

Para la diputada autora del texto, fumar no se reduce a sostener un cigarrillo entre los dedos. El conductor tiene que coger el paquete, sacar un cigarrillo, encenderlo, ocuparse de la ceniza y después apagarlo.

Son otros tantos gestos que pueden desviar un momento la mirada de la carretera, o ocupar una mano que en condiciones normales debería seguir libre para conducir.

El objetivo declarado es, por tanto, tratar el cigarrillo como una fuente potencial de distracción, al igual que otros comportamientos que pueden limitar la capacidad del conductor para reaccionar con rapidez.

Conductora al volante en la ciudad, cigarrillo en la mano, parada en el tráfico.

Las colillas arrojadas por la ventanilla, también en el punto de mira

La proposición no se apoya solo en argumentos de seguridad vial. La cuestión de las colillas arrojadas desde los vehículos ocupa también un lugar importante en la iniciativa de Josiane Corneloup.

La diputada ha explicado que le marcó un incendio ocurrido durante el verano en su circunscripción de Saône-et-Loire. Según los elementos que ha relatado, el fuego, que arrasó cerca de 70 hectáreas de bosque y destruyó una vivienda, habría sido provocado por una colilla arrojada desde un coche.

Este episodio habría sido uno de los principales desencadenantes de su proposición de ley. La idea que defiende es simple: impedir que el conductor encienda un cigarrillo permitiría también reducir el riesgo de que una colilla incandescente acabe arrojada por la ventanilla.

La colilla de la que habla la diputada es la que sale del habitáculo. Un cenicero de coche está hecho para guardarla dentro, en lugar de arrojarla por la ventanilla.

¿Podrían seguir fumando los pasajeros?

Es una de las particularidades del texto: la medida propuesta apunta al conductor y no, de forma sistemática, a los pasajeros.

Un pasajero adulto conservaría, por tanto, en el marco previsto, la posibilidad de fumar cuando la normativa general lo autoriza.

La regla vigente sobre los menores sigue siendo, sin embargo, esencial: en cuanto hay en el vehículo un niño menor de 18 años, ningún ocupante puede fumar.

¿Qué sanciones en caso de cigarrillo al volante?

Hoy, un conductor ya puede ser sancionado cuando sostener un cigarrillo le impide conservar un control suficiente de su vehículo. Según el sitio oficial Service-Public.fr, esta infracción puede castigarse con una multa que puede alcanzar los 150 euros, mientras que la multa fija suele ser de 35 euros.

En presencia de un menor, fumar en el vehículo constituye otra infracción: la multa fija es por lo general de 135 euros y puede alcanzar los 750 euros.

Si la nueva proposición de ley sigue su tramitación parlamentaria, habrá que seguir las modalidades precisas de una prohibición general de fumar para el conductor a medida que el texto se examine y, en su caso, se modifique.

El cigarrillo al volante no está, por tanto, prohibido todavía en todas partes

En esta fase, conviene hablar de proposición de ley y no de una nueva prohibición ya en vigor.

El texto se presentó en la Asamblea Nacional el 15 de septiembre de 2026 y está en tramitación parlamentaria. Deberá examinarse y, en su caso, enmendarse antes de poder convertirse en ley.

Para los automovilistas fumadores, ninguna prohibición general nueva es aplicable por el momento: en ausencia de un menor, fumar sigue siendo posible mientras el conductor esté en condiciones de efectuar correctamente todas las maniobras necesarias.

¿Hacia unas reglas cada vez más estrictas para los fumadores?

Esta iniciativa se inscribe en un contexto de multiplicación de las restricciones sobre el tabaco. Después de los lugares cerrados que reciben al público, los transportes colectivos, los centros escolares o incluso ciertos espacios exteriores, el coche podría convertirse así en un nuevo ámbito de regulación.

Queda por ver si los parlamentarios adoptan el principio de una prohibición específica para el conductor. Entre la libertad individual, la seguridad vial, el riesgo de incendio y la lucha contra el tabaquismo, el asunto debería seguir alimentando los debates en los próximos meses.

Para los fumadores que salen a la carretera con regularidad, conviene seguir de cerca cómo evoluciona esta proposición de ley.

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

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