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Vapeo: ¿debe Francia imponer un impuesto sobre el cigarrillo electrónico?

Vapeo: ¿debe Francia imponer un impuesto sobre el cigarrillo electrónico?

El debate vuelve con regularidad a la mesa de los parlamentarios: ¿hay que instaurar un impuesto específico sobre el cigarrillo electrónico en Francia? Mientras varios países europeos ya han dado el paso, Francia sigue interrogándose sobre la oportunidad de una medida así.

Entre retos de salud pública, lucha contra el tabaquismo, protección de los jóvenes y consideraciones presupuestarias, la cuestión divide en profundidad a especialistas, profesionales del sector y responsables políticos.

Un debate relanzado por las discusiones europeas

A día de hoy, Francia no recauda aún ningún impuesto específico sobre los e-líquidos. Solo se aplica el IVA clásico a los productos del vapeo.

Pero la situación podría evolucionar en los próximos años. La Unión Europea trabaja actualmente en una revisión de su política fiscal relativa a los productos del tabaco y las alternativas nicotínicas. El objetivo es armonizar las prácticas entre los Estados miembros y encuadrar más un mercado en plena expansión.

Varias propuestas evocan ya la instauración de un nivel mínimo de fiscalidad sobre los e-líquidos, con una entrada en vigor potencial en el horizonte de 2028.

¿Por qué algunos desean gravar el vapeo?

Los partidarios de una fiscalidad avanzan varios argumentos.

Limitar el acceso de los jóvenes a los productos del vapeo

El primero concierne a la juventud. Numerosos responsables políticos estiman que una subida de precios podría reducir la experimentación y el consumo entre los adolescentes y los jóvenes adultos.

El vapeo seduce hoy a un público cada vez más amplio, en particular gracias a sabores variados y a productos especialmente atractivos visualmente.

Generar nuevos ingresos fiscales

Como para el tabaco tradicional, un impuesto sobre los productos del vapeo permitiría también generar ingresos suplementarios para las finanzas públicas.

En un contexto presupuestario tenso, ciertos electos consideran lógico que los productos que contienen nicotina contribuyan también a financiar las políticas de salud pública.

Armonizar la fiscalidad de los productos nicotinados

Los defensores de esta medida estiman por último que una fiscalidad armonizada entre cigarrillos clásicos, tabaco calentado y cigarrillo electrónico permitiría evitar ciertas distorsiones en el mercado.

Los oponentes temen un retorno hacia el tabaco

Frente a estos argumentos, los profesionales del vapeo y numerosos especialistas de la reducción de riesgos se oponen con firmeza a toda nueva fiscalidad.

El vapeo como herramienta de cesación, según los especialistas

Para numerosos tabacólogos, el cigarrillo electrónico constituye hoy una de las herramientas más eficaces para ayudar a los fumadores a abandonar el tabaco.

Varios estudios científicos muestran en efecto que los cigarrillos electrónicos pueden mejorar las posibilidades de cesación en comparación con los sustitutos nicotínicos tradicionales.

Según estos expertos, aumentar el precio de los e-líquidos arriesgaría por tanto a desalentar a los fumadores que desean abandonar el cigarrillo tradicional.

El riesgo de favorecer el mercado negro

Los detractores de un impuesto ponen también en guardia contra la aparición de un mercado paralelo.

Una fiscalidad demasiado importante podría empujar a ciertos consumidores a orientarse hacia compras en internet, importaciones no controladas o productos procedentes de circuitos ilegales.

Un fenómeno ya observado en varios países que han instaurado impuestos elevados sobre los productos del vapeo.

Una amenaza para el sector independiente

El mercado francés del vapeo posee una particularidad: sigue estando ampliamente dominado por empresas independientes, a menudo alejadas de la industria tradicional del tabaco.

Los representantes de el sector temen que una nueva fiscalidad fragilice las tiendas especializadas y favorezca indirectamente a los grandes grupos del tabaco, que disponen de medios financieros mucho más importantes.

Una cuestión de equilibrio entre salud pública y reducción de riesgos

El verdadero reto consiste probablemente en encontrar un equilibrio.

Por un lado, los poderes públicos desean evitar una banalización del vapeo entre los más jóvenes. Por otro, aparece esencial preservar el atractivo del cigarrillo electrónico para los millones de fumadores que buscan abandonar el tabaco.

Numerosos expertos abogan así por una fiscalidad moderada, diferenciada según los productos, al tiempo que se refuerzan en paralelo las medidas de prevención, los controles de venta a menores y el encuadre del marketing.

¿Qué futuro para la fiscalidad del vapeo en Francia?

Por ahora, no está previsto ningún impuesto específico en Francia. No obstante, las discusiones abiertas a nivel europeo dejan pensar que una evolución normativa podría intervenir en los próximos años.

La cuestión permanece por tanto entera: ¿cómo encuadrar el vapeo sin comprometer su papel en la lucha contra el tabaquismo? Un debate que sin duda seguirá animando las próximas discusiones políticas y sanitarias.

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

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