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Vapers desechables prohibidos… pero fáciles de encontrar: ¿por qué persiste el mercado paralelo?

Vapers desechables prohibidos… pero fáciles de encontrar: ¿por qué persiste el mercado paralelo?

Desde febrero de 2025, los cigarrillos electrónicos desechables, más conocidos como puffs o vapers desechables, están prohibidos a la venta en Francia. Esta medida pretendía proteger a los más jóvenes de un producto particularmente atractivo, al tiempo que respondía a preocupaciones sanitarias y ambientales. Sin embargo, más de un año después de su desaparición oficial de los estantes, los vapers desechables están lejos de haber desaparecido.

En las redes sociales, a través de revendedores informales o incluso gracias a circuitos paralelos, estos dispositivos siguen circulando. Una situación que demuestra que una prohibición no basta siempre para hacer desaparecer un mercado cuando la demanda sigue fuerte.

Una prohibición que no ha detenido la demanda

La prohibición de los vapers desechables entró en vigor a fin de limitar su consumo, en particular entre los adolescentes. Su diseño colorido, sus aromas afrutados y su simplicidad de utilización se citan con regularidad para explicar su difusión rápida entre un público joven.

Pero sobre el terreno, las costumbres han evolucionado con rapidez. Los consumidores que siguen buscando estos productos encuentran ahora otros medios de procurárselos, fuera de los circuitos de venta legales.

Las redes sociales, nueva vitrina del mercado paralelo

Hoy, una simple búsqueda en ciertas aplicaciones sociales permite entrar en contacto con vendedores que proponen vapers desechables prohibidos. Los intercambios se hacen generalmente por mensajería privada antes de fijar un lugar de cita o una entrega.

Según varias investigaciones de prensa, algunos vendedores utilizan Snapchat u otras plataformas para difundir sus ofertas, con un funcionamiento cercano al de un comercio clandestino. Los perfiles cambian con regularidad a fin de eludir las denuncias y los cierres de cuentas.

Circuitos de aprovisionamiento múltiples

El mercado paralelo no se apoya únicamente en las redes sociales. Varios modos de aprovisionamiento parecen coexistir:

  • importaciones desde países donde ciertos modelos siguen comercializándose;
  • reventas entre particulares;
  • compras realizadas por mayores de edad por cuenta de menores;
  • ventas clandestinas a través de intermediarios.

Esta diversidad de circuitos hace que los controles sean particularmente complejos para las autoridades.

Los menores siguen particularmente expuestos

Uno de los principales objetivos de la prohibición era limitar el acceso de los adolescentes a estos productos que contienen a menudo nicotina. Ahora bien, varios testimonios recogidos en distintas investigaciones muestran que ciertos menores siguen aprovisionándose con relativa facilidad gracias al boca a boca o a las redes sociales.

Esta situación recuerda que el mercado paralelo elude los controles de edad que existen en los comercios que respetan la reglamentación.

Decenas de cigarrillos electrónicos desechables de colores vivos amontonados sobre un suelo oscuro.

Riesgos que van más allá de la reglamentación

Comprar un vaper desechable fuera de los circuitos oficiales presenta varios riesgos. El origen del producto es a menudo difícil de verificar y nada garantiza su conformidad con las normas europeas.

Los consumidores pueden así enfrentarse a:

  • productos cuya composición no está claramente identificada;
  • concentraciones de nicotina no conformes;
  • dispositivos falsificados;
  • una ausencia total de trazabilidad.

A ello se suma la ausencia de todo control sobre las condiciones de almacenamiento o de transporte de los productos.

Una prohibición que desplaza el problema

La prohibición de los vapers desechables ha permitido retirar estos productos de los circuitos de distribución legales, pero no ha desaparecido por completo su presencia en el territorio. Como ocurre con otros mercados reglamentados, una parte de la oferta se ha desplazado hacia redes más difíciles de controlar.

Las autoridades prosiguen sus acciones contra estas redes ilegales, mientras que las plataformas digitales refuerzan progresivamente sus dispositivos de moderación. A pesar de ello, los vendedores se adaptan con rapidez creando nuevas cuentas o cambiando con regularidad de canales de comunicación.

Hacia una mejor prevención

La lucha contra los vapers desechables ilegales no se apoya únicamente en los controles. La información de los jóvenes, la sensibilización de las familias y el respeto de las reglas por los profesionales siguen siendo esenciales para limitar el atractivo de estos productos.

La evolución del mercado muestra también que las redes sociales desempeñan ya un papel central en la difusión de numerosos productos reglamentados. Su vigilancia constituye, pues, un reto mayor para los años venideros.

Conclusión

Si los vapers desechables están oficialmente prohibidos en Francia, siguen sin embargo accesibles a través de circuitos paralelos que se han organizado con rapidez. Esta realidad subraya los límites de una prohibición cuando va acompañada de una fuerte demanda y de nuevos modos de distribución digitales. Entre protección de los menores, lucha contra los tráficos e información del público, el desafío sigue entero.

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

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