¿Hacia una generación sin tabaco? Una propuesta podría cambiar las reglas de venta de cigarrillos
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¿Y si ciertas generaciones ya no pudieran simplemente comprar cigarrillos, incluso una vez mayores de edad? Es la pista avanzada por la Assurance maladie en su último informe anual. El objetivo es ambicioso: crear una verdadera «generación sin tabaco» impidiendo progresivamente el acceso al tabaco a las personas nacidas después de 2009.
Una medida inspirada en el Reino Unido
La idea no es totalmente nueva. El Reino Unido ha adoptado recientemente una legislación que prohíbe progresivamente la venta de cigarrillos a las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009. Así, cada año, una nueva generación quedará definitivamente excluida de la compra de productos del tabaco, sea cual sea su edad.
La Assurance maladie estima que este enfoque podría adaptarse en Francia a fin de reducir de forma duradera el número de fumadores y prevenir la entrada de los más jóvenes en el tabaquismo.
¿Por qué apuntar a las generaciones nacidas después de 2009?
La mayoría de los fumadores empiezan a consumir tabaco antes de los 18 años. Al impedir el acceso legal a los cigarrillos para las nuevas generaciones, las autoridades esperan romper la renovación de los consumidores y disminuir progresivamente la prevalencia del tabaquismo.
Según la Assurance maladie, esta estrategia se inscribe en una política de prevención más global. Permitiría reducir a largo plazo las enfermedades ligadas al tabaco, como los cánceres, las enfermedades cardiovasculares o las patologías respiratorias crónicas.
Un reto mayor para la salud pública
El tabaco sigue siendo una de las primeras causas de mortalidad evitable en Francia. Cada año, es responsable de varias decenas de miles de fallecimientos y representa un coste considerable para el sistema de salud.
Más allá de las consecuencias humanas, los gastos ligados a la atención de las enfermedades provocadas por el tabaquismo pesan con fuerza sobre las finanzas públicas. Por ello la Assurance maladie desea reforzar las políticas de prevención más que actuar únicamente sobre los cuidados.

Una propuesta que genera debate
Si el objetivo de salud pública está ampliamente compartido, esta medida plantea varias preguntas. Algunos se interrogan sobre su viabilidad, su control en los estancos o incluso sobre el riesgo de desarrollo de un mercado paralelo.
Otros estiman, al contrario, que una prohibición progresiva sería más eficaz que subidas sucesivas de los precios del tabaco, que a veces han mostrado sus límites ante ciertos consumidores.
La propuesta deberá ahora alimentar los debates políticos antes de una eventual traducción en la ley. Ninguna decisión se ha tomado en esta etapa, pero esta idea marca una nueva etapa en la reflexión en torno a una sociedad menos dependiente del tabaco.
¿Hacia un cambio duradero de las costumbres?
Si se adoptara, esta medida constituiría una de las evoluciones más importantes de la política antitabaco francesa desde hace varias décadas. Su ambición es clara: impedir la instalación del tabaquismo entre las nuevas generaciones más que intentar convencerlas de dejarlo una vez instalada la dependencia.
Queda por ver si Francia elegirá seguir el ejemplo británico y hacer surgir, a su vez, una verdadera generación sin tabaco.
Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.