British American Tobacco acelera su transformación con miles de supresiones de puestos
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El gigante británico del tabaco British American Tobacco (BAT), propietario en particular de las marcas Lucky Strike, Dunhill o incluso Rothmans, ha anunciado un importante plan de reestructuración a escala mundial. La empresa prevé la supresión de unos 5.500 puestos, a los que se suman varios miles de empleos transferidos hacia socios externos.
Esta decisión se inscribe en el marco del programa estratégico bautizado «Fit2Win», destinado a adaptar el grupo a las profundas mutaciones que atraviesa actualmente la industria del tabaco.
Un sector del tabaco en plena mutación
Desde hace varios años, los grandes fabricantes de cigarrillos se enfrentan a una bajada progresiva de las ventas de cigarrillos tradicionales en numerosos mercados. La evolución de las costumbres de consumo, las políticas de salud pública cada vez más estrictas así como el desarrollo de las alternativas nicotínicas empujan a los industriales a revisar su modelo económico.
British American Tobacco estima así que los volúmenes mundiales de cigarrillos clásicos seguirán disminuyendo en los próximos años. Ante esta tendencia, el grupo desea acelerar su reposicionamiento hacia productos que presenta como de menor riesgo, en particular los cigarrillos electrónicos, las bolsas de nicotina o incluso los productos de tabaco calentado.
5.500 supresiones de puestos anunciadas
En detalle, BAT prevé suprimir unos 5.500 empleos en todo el mundo. En paralelo, cerca de 3.500 puestos adicionales deberían transferirse hacia sociedades especializadas en el marco de acuerdos de externalización.
En total, son pues cerca de 9.000 empleos los que podrían verse afectados por esta vasta reorganización. El grupo no ha precisado, no obstante, qué países o qué sitios industriales serían los más afectados.
British American Tobacco indica que este plan no afectará a Estados Unidos, que siguen siendo su principal mercado.
Ahorros masivos esperados
Gracias a esta reestructuración, BAT espera generar unos 600 millones de libras esterlinas de ahorros anuales adicionales de aquí a 2028. Estos ahorros deben permitir al grupo invertir más en sus actividades ligadas a los productos sin humo y, al mismo tiempo, mejorar su rentabilidad.
La empresa desea también acelerar la automatización de ciertas funciones y reforzar la utilización de las nuevas tecnologías en el seno de sus distintas divisiones.

Una estrategia ya iniciada desde hace varios años
Este plan de transformación no constituye una sorpresa total. Desde hace varios años ya, BAT multiplica las inversiones en el vapeo y los nuevos productos a base de nicotina.
El fabricante comercializa en particular el cigarrillo electrónico Vuse, convertido en una de las referencias del sector en varios países, así como las bolsas de nicotina Velo. Estos segmentos representan ya un eje de desarrollo prioritario para la empresa.
Según varios analistas, la bajada estructural del mercado del cigarrillo tradicional hace inevitable este tipo de reestructuración entre los grandes grupos del sector.
Inquietudes para el empleo
Si British American Tobacco asegura querer acompañar a sus asalariados durante esta transición, el anuncio suscita numerosas inquietudes. Varias regiones que ya han conocido cierres de sitios industriales ligados al tabaco temen nuevas consecuencias económicas locales.
El cierre de la fábrica de Boncourt en Suiza en 2023 había marcado en particular los ánimos, con más de 200 empleos suprimidos tras más de dos siglos de actividad industrial.
Los próximos meses permitirán conocer mejor la distribución geográfica de estas supresiones de puestos así como las medidas de acompañamiento puestas en marcha para los asalariados afectados.
Una señal fuerte para el futuro del mercado del tabaco
Esta nueva reestructuración ilustra una vez más la profunda transformación que atraviesa actualmente la industria mundial del tabaco. Entre el retroceso de las ventas de cigarrillos tradicionales, el endurecimiento de las reglamentaciones y el auge de las alternativas nicotínicas, los grandes grupos buscan ya reinventar su modelo económico.
Para British American Tobacco, esta reorganización aparece como una etapa estratégica destinada a preparar el futuro en un entorno cada vez más competitivo y reglamentado.
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