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Puro

Monte-Carlo Cigar Club: un nuevo espacio en el Casino

Monte-Carlo Cigar Club: un nuevo espacio en el Casino

Un marco histórico en el corazón del Casino de Monte-Carlo

Monte-Carlo Société des Bains de Mer ha desvelado el Monte-Carlo Cigar Club: un espacio privado dedicado a los conocedores de puros. Instalado en el emblemático Casino de Monte-Carlo, este club privado ocupa el antiguo despacho de François Blanc, fundador de la SBM en 1863. Extendiéndose sobre cerca de 200 m², comprende un salón de fumadores, un bar de ónix, un humidor climatizado a medida, así como una terraza panorámica con una de las vistas más amplias sobre el Mediterráneo. Esta iniciativa se inscribe en la estrategia del grupo SBM de enriquecer su oferta con espacios de alta gama.

Herencia y emplazamiento

La elección de implantar el club en el corazón del Casino de Monte-Carlo confiere al lugar un carácter particular. Ocupa el antiguo despacho de François Blanc, el visionario en el origen de la Société des Bains de Mer, y le da así un vínculo directo con el patrimonio local. La terraza privada del club domina los tejados del Casino y ofrece un panorama sobre el Hôtel de Paris Monte-Carlo y el Mediterráneo, recordatorio del pasado histórico del principado. Este marco refuerza el vínculo con el espíritu de la Riviera: Mónaco sigue siendo un destino para una clientela internacional, y el club se presenta como una adición más a esa tradición.

Decoración interior y diseño

El espacio lounge del Monte-Carlo Cigar Club refleja una decoración pensada por los arquitectos Bruno Moinard y Claire Bétaille. Los materiales nobles —maderas preciosas, cueros patinados, marquetería sutil— y los colores profundos (muros color tabaco que evocan La Habana) crean una atmósfera cálida. La disposición del mobiliario ha sido concebida para favorecer la conversación: cómodos sillones de cuero están dispuestos en torno a una biblioteca secreta integrada en los tabiques, en un ambiente sosegado. En el centro de la sala, un bar de ónix retroiluminado y un vasto humidor acristalado firmado DeArt, fabricante de referencia de cofres para puros, completan el decorado. El conjunto forma un lugar donde cada detalle, del metal cincelado a las iluminaciones atenuadas, ha sido pensado con el mismo cuidado.

Puros y servicios a medida

El humidor del club constituye otro punto fuerte. Reúne unos 35.000 puros long-filler, seleccionados entre las principales regiones de cultivo. Se encuentran las marcas más conocidas (Cohiba, Montecristo, Davidoff, Partagás, Arturo Fuente, Trinidad…) así como productores más discretos (Plasencia, Rocky Patel, Bolivar, Ramon Allones…). Cada humidor y casillero de madera noble permite conservar estas referencias en condiciones adecuadas de envejecimiento. Estas referencias están destinadas a los solos miembros apadrinados (los clientes de las suites Diamond se benefician de un acceso prioritario). En suma, el Monte-Carlo Cigar Club propone una selección internacional acorde con la reputación de los establecimientos que lo rodean.

Un humidor de excepción

La carta de puros del club ilustra el oficio de los artesanos asentados del puro. Cada caja o vitola evoca un oficio centenario: Cuba y la República Dominicana codean así a Costa Rica y Perú en un surtido ecléctico. Más allá de su origen, se trata de puros seleccionados entre grandes nombres y maisons conocidas. Esta oferta amplia, presentada con cuidado en un humidor climatizado, hace del club un lugar de referencia para los aficionados que buscan recorrer las principales referencias del mercado.

Servicio de maridaje

El Monte-Carlo Cigar Club no se contenta con proponer puros raros: ofrece también un auténtico servicio de maridaje dedicado. Expertos internos acompañan a los miembros para establecer acuerdos personalizados entre puro y bebidas. Champagnes de maisons reconocidas y tés cuidados hacen eco a una selección de whiskies y cognacs de añada, mientras que una gama de rones cubanos (en particular la colección Iconica de Havana Club) completa la oferta. Las añadas de las bodegas del Hôtel de Paris Monte-Carlo vienen a completar esta paleta. Este servicio va acompañado de una carta de club-sandwiches y de platos salados.

Clientela y vida de club

Adhesión cerrada

La política de acceso del Monte-Carlo Cigar Club subraya su posicionamiento restringido. La adhesión está estrictamente reservada, según un sistema de padrinazgo interno, a fin de garantizar un círculo reducido. Solo los miembros debidamente aprobados y los huéspedes de las Diamond Suites pueden franquear el umbral. Las reglas interiores están a la altura de la reputación del lugar: la edad mínima está fijada en 18 años y se impone un estricto código vestimentario. El club velará también por estándares elevados de confidencialidad, con prohibición formal de tomar fotos o de filmar en el interior. Todo concurre a preservar el ambiente sosegado e intimista que se encuentra en establecimientos comparables.

Acontecimientos privados por venir

Más allá de su apertura, el Monte-Carlo Cigar Club estará animado por un programa de acontecimientos privados. Empezará en efecto por una inauguración reservada a los VIP el 19 de mayo de 2025, preludio de la apertura oficial a los miembros el 28 de mayo. A continuación, cabe esperar encuentros temáticos y veladas de lanzamiento de series limitadas, así como masterclasses animadas por fumadores experimentados o por sumilleres conocidos. Cada una de estas citas prolongará la vida del club al reunir a aficionados. En suma, el club aspira a convertirse en un auténtico punto de convergencia para los conocedores, donde el intercambio entre miembros tenga su lugar.

Monte-Carlo y sus espacios de alta gama

El Principado de Mónaco, ya reputado por sus infraestructuras de prestigio, acoge este nuevo club como una extensión natural de lo que ya ofrece. El Monte-Carlo Cigar Club se integra en el universo de los casinos, palacios y salones del principado. Como subraya Albert Manzone, vicepresidente de SBM, este nuevo lugar no es «solo un lugar, es una experiencia, una declaración». En efecto, el proyecto se ancla en la tradición monegasca: según la divisa de François Blanc, contribuye a «dar sueño, placeres y belleza» a los visitantes.

El modo de hacer monegasco

Este club confirma la vocación de Monte-Carlo de ser un foco de exclusividad. Reafirma el oficio de SBM en la animación de lugares icónicos, desde los casinos hasta los hoteles cinco estrellas, pasando por el evento cultural. Integrar un espacio dedicado a los aficionados de puros en el Casino de Monte-Carlo es añadir otra faceta al modo de hacer monegasco, centrado en el acabado y en la compañía. Este espacio se convierte así en un marco pensado para responder a las expectativas de sus miembros, fiel a la reputación de la Côte d’Azur.

Impacto cultural y económico

Más allá de su símbolo, el Monte-Carlo Cigar Club podría estimular la actividad local en los nichos del turismo de alta gama. Al atraer a una clientela internacional de conocedores, dinamiza la hotelería de prestigio y la gastronomía monegasca. Este club refuerza también el lugar de Mónaco en el tablero del turismo experiencial. Por lo demás, al apoyarse en el legado del lugar y en la artesanía (fabricación del mobiliario, enfoque patrimonial), enriquece la escena cultural local. En suma, esta iniciativa consolida la proyección internacional del Principado y crea un nuevo atractivo cultural en torno al oficio del puro en la región.

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

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