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Puro

La mayor colección de puros del mundo

La mayor colección de puros del mundo

¿Se ha preguntado ya dónde se encontraba la mayor colección de puros del mundo y quién la detentaba? Quizá tenga usted mismo un esbozo de respuesta sobre el asunto o algunas ideas potenciales. Levantamos el velo en este artículo para indicarle quién detenta el mayor número de puros del globo y dónde se encuentra este tesoro.

Una historia de amor con el puro que dura desde hace 50 años

¿Puede tan solo imaginarlo? La mayor colección de puros alcanza no menos de 6.000 vitolas y, por supuesto, entre ellas hay un número muy grande de vitolas prestigiosas. Pero no es todo: asocie estos puros a 1.500 objetos de colección, luego a más de 5.000 obras informativas e históricas sobre los puros, y por fin a decenas de miles de anillas y vistas. He aquí el corazón de la colección de un solo hombre, que dedicó 15 años de su existencia a reunir todos estos objetos.

¿Pero quién detenta una joya así?

Detengamos el suspense sin más tardar: se trata de un rico heredero italiano milano-suizo: Paolo Jucker. Este hombre, fumador y aficionado a los puros, acabó por reunir todo un cúmulo de objetos que se les acercan. Compra sus primeros Palmas Reales de Partagas a los 15 años para su consumo personal. Aún posee algunos, que se han convertido por lo demás en collector, puesto que ya no se fabrican en absoluto.

Pese a su confort financiero, Paolo Jucker prosigue sus estudios y cultiva una sed de aprender inagotable. Viene por lo demás a París en 1968, con el puro en la boca, para seguir cursos de filosofía. Apasionado por las vitolas, decide partir a Cuba y se enamora también de la cultura y de las mujeres.

Este milanés fuera de lo común es hoy septuagenario y su apetencia por los puros sigue siendo igual de fuerte. Sin embargo, su paladar se ha vuelto un poco más exigente. Adiós a los Palmas y lugar a los Lanceros de Cohiba o a las Series du Connaisseur de Partagas. Continúa fumando un puro al día, por la noche.

Una colección empezada por azar

Hasta 2002, Paolo Juckler no compraba puros más que para satisfacer su necesidad personal de fumador. Fue tras comprar un antiguo estuche en un mercadillo cubano cuando desarrolló un deseo irreprimible de coleccionar cada vez más productos derivados y puros raros. Desde entonces, no deja de adquirir todo lo que ve y parece tener valor, siempre que provenga del universo del puro. En 2017, su colección de objetos atrajo la codicia de los mayores aficionados. Fue por lo demás expertizada por el apasionado Arnaud Thomasson, quien la dividió en 4 ámbitos:

  • los puros con sus 6.000 habanos que datan de 1850 a hoy
  • los objetos diversos que cuentan 1.500 piezas (humidors, expositores, accesorios, etc.
  • los libros y otros documentos con 900 obras cuyas más antiguas datan de finales del siglo XVI
  • las anillas y vistas que se cuentan en número de 50.000.

¿El final de una colección legendaria?

Paolo Juckler estima haber recorrido todos los objetos posibles en torno al puro. Tiene el sentimiento de poseer bastantes piezas y, por lo demás, pierde poco a poco el gusto de buscar otros tesoros. Se pregunta hoy qué podrá bien devenir de su colección. Su hijo único no se interesa en absoluto por los puros y no tiene ganas de tomar el relevo de esta aventura.

Se plantea la cuestión de venderla, pero tiene conciencia de que, con un importe estimado en 1,2 millones de euros, corre el riesgo de no encontrar adquirente de inmediato. Con la excepción de las anillas y vistas que están almacenadas en casa de un amigo que vive cerca del lago de Como, sus hallazgos duermen todos en el gran sótano de su vivienda milanesa. ¿Quizá hará de ella un museo?

Algunas ilustraciones de este artículo pueden haber sido generadas o retocadas por una inteligencia artificial.

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